| Foto: Heconomía |

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El Parque Energético La Rábida reutiliza más de 2,2 millones de metros cúbicos de agua |
El Parque Energético La Rábida y la Planta Química de Moeve en Palos de la Frontera han consolidado su posición durante el último año como referentes industriales en sostenibilidad gracias una inversión de 94 millones de euros, que ha permitido el desarrollo de múltiples proyectos medioambientales en línea con la estrategia Positive Motion de la compañía. Así se recoge en la nueva Declaración Ambiental EMAS 2024, en la que destacan un futuro ahorro en el consumo de agua de más de 2,2 millones de metros cúbicos, gracias a la inversión ya iniciada en la planta de tratamiento de aguas y la valorización de un 60% de los residuos generados, entre otras acciones. Gestión ambiental y valorización de recursos Por su parte, durante el pasado año se realizaron trabajos de actualización y modernización de equipos, así como otras mejoras importantes, en la planta de tratamiento de efluentes de la Planta química de Palos. Estos trabajos tuvieron como resultado una importante innovación de dichas instalaciones y la optimización de su actividad, así como la mejora en los niveles de cumplimiento medioambiental que se situaron muy por debajo de lo exigido por la normativa actual. Reducción de emisiones y mejora continua En cuanto a gases de efecto invernadero, el complejo ha reducido su intensidad de emisión a 0,127 toneladas de CO₂ equivalente por tonelada de crudo procesado, mejorando respecto a los 0,129 del año anterior. Todo ello se ha logrado con un volumen de producción creciente, lo que pone de manifiesto la eficiencia de los procesos implementados. Según Acitores, “hemos logrado un cumplimiento del 92,8% de los objetivos ambientales que nos habíamos marcado para este año. Esta mejora refleja tanto la inversión realizada como la implicación de toda la organización en nuestras metas de sostenibilidad”. Asimismo, la Planta Química de Palos se ha impulsado los trabajos para la obtención de derechos de emisión GEI para el periodo 2026-2030, a la vez que se han mejorado estructuras de producción al permitir la utilización de combustibles de origen renovable -como el biogás- en el proceso de fabricación, en línea con el compromiso de la compañía para reducir su huella ambiental. Compromiso con las personas y el entorno El complejo mantiene su colaboración con la Autoridad Portuaria y ha superado la auditoría correspondiente a la Guía de Buenas Prácticas Ambientales de Puertos del Estado, en línea con su compromiso con el entorno industrial y natural. A través de su fundación, Moeve trabaja en la protección de la biodiversidad en sus áreas de operación, con iniciativas que promueven la educación ambiental y la recuperación de ecosistemas. El compromiso con el mantenimiento y mejora de la Laguna Primera de Palos, la recuperación de las lagunas de La Rábida y proyectos destinados a la mejora de la biodiversidad en Moguer o Palos de la Frontera son las acciones más destacadas en este ámbito realizadas por fundación Moeve. Un futuro más sostenible desde Andalucía Cabe destacar la construcción de la planta de biocombustibles 2G, que convertirá al complejo en el de mayor producción del sur de Europa, y de una nueva planta de Alcohol Isopropílico IPA) que, tras su próxima puesta en marcha en 2026, será uno de los principales modelos de instalación industrial sostenible en su categoría de Europa. La compañía tiene habilitada la siguiente dirección de correo electrónico donde se solventarán todas las dudas que se tengan acerca de las declaraciones ambientales y su contenido: comunicacion.huelva@moeveglobal.com Moeve lleva 28 años comunicando de forma transparente su desempeño ambiental, en diálogo permanente con la sociedad onubense. La Declaración Ambiental certificada por EMAS que hoy presentamos es solo el último ejemplo de ese compromiso sostenido con la información rigurosa, pública y accesible. Moeve se distingue por la continuidad en este ejercicio año tras año, con responsabilidad y vocación de mejora continua. Esta trayectoria no es casual: forma parte de una cultura corporativa que entiende que la sostenibilidad no se construye solo con tecnología, sino también con confianza, participación y escucha activa. La certificación EMAS refuerza ese camino, validando no solo los resultados, sino también el proceso de transparencia que los acompaña.
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